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Las carreras automovilísticas en México

Varias veces lo hemos mencionado en estos espacios, las carreras de automóviles en México eran organizadas por diferentes clubes que se habían constituido en diversas entidades del país.

 

Y era común, porque no existían escenarios exprofeso, que se utilizaran fraccionamientos como pistas, por dos razones. Una, los propietarios de esos escenarios aprovechaban las carreras para promover la venta de sus casas o terrenos y siempre los funcionó bien, pero a medida que se poblaban, pues las competencias ya no eran bien vistas, por los riesgos y había que buscar otros circuitos accidentales.

 

Recordamos así fraccionamientos como Tecamachalco, en el Estado de México; Madrigal, en Guadalajara; Los Fuertes, en Puebla; y otros en Aguascalientes, León, Guanajuato, Fresnillo, Zacatecas, Irapuato, Querétaro y varias entidades más.

 

Las carreras que se realizaban con cierta seguridad, tenía como sede aeródromos muchas veces militares, como el Pablo L. Sidar, en Puebla; el Zapopan, en Jalisco y la base de Santa Lucía. Algunas veces se efectuaron justas en el centro de Acapulco; en Zacatenco y en Ciudad Universitaria.

 

Y las carreras eran emotivas siempre. Existían 10 categorías en los reglamentos, tanto de la Asociación Mexicana Deportiva Automovilística (AMDA), que encabezaba don Enrique Martín Moreno, que gozaba además con la representación FIA, y la Federación de Automovilismo (una anterior a la existente), que por muchos años controlaron Heladio Flores Meneses y el “Chorcha” López.

 

Pero un circuito que fue famoso desde los años 50s., fue el de Avándaro, un fraccionamiento que se decía era campestre, turístico, para personas de alto nivel económico, con un club de golf incluído y parte del famosísimo Valle de Bravo. Los terrenos se prestaban para simular a circuitos europeos, porque tenía descenso, ascenso, curvas rápidas y otras cerradas y los mejores pilotos de la época se presentaban a buscar los triunfos.

 

 Recordemos: José Antonio Solana, Carlos Sales, el arquitecto Héctor Rebaque, Javier Velázquez (fue director de la Primera Epoca del Gran Premio de México), Fred van Beuren Sr., Alfonso Leal, Moisés Solana y ya en sus últimos años, Rubén “Trucutú” Novoa, Juan Emilio “Oso” Proal, Memo Rojas Sr., Paco y Pablo Piñeiro, Raúl Pérez Gama, Eduardo “Negro” López Negrete y muchos más.

 

La última carrera, en 68, fue para Moisés Solana, con su Lola de Grupo Siete, aunque la Turismo Preparado 4 fue para el “Oso” Proal.

 

Las categorías del reglamento en ambas organizaciones-autoridades eran muy similares y eran además de las ya mencionadas, Turismo Nacional clases 1,2,3 y 4; Turismo Preparado 1,2,3, y 4; Libre 1 y Libre 2. Y en todas había grandes rivalidades.

 

Pero… ¿porqué se dejó correr en Avándaro, si era un escenario ideal? Pues fácil, en 1971, se programó, para 11 y 12 de septiembre, la tradicional carrera de autos, que organizaba Eduardo López Negrete, con el Automóvil Club de México.

 

El conocido “Negro” invitó a Justino Compeán y Luis del Llano Macedo, así como a Carlos Alarazki, para hacer aquello más importante y decidieron llamarlo “Festival de Rock y Ruedas”, porque entre carreras, iba a haber tocada de grupos musicales que tenían infinidad de adeptos en esa época de “amor y paz”, donde los hippies se posesionaron.

Esperaban, han dicho, unos 30 mil espectadores.

 

Aquello fue una locura, porque al “embrujo” de los grupos, eran 100 mil los fans y llegaban más. Así que tras algunos entrenamientos de los coches el día 11, para la tarde de ese mismo día la gente había invadido el accidentado circuito y la justa de velocidad se tuvo que suspender.

 

El festival musical su se concluyó, en medio de muchísimos incidentes, con las “encueradas de Avándaro”, los fumadores de mota e inhaladores de polvos blancos.

 

Se hizo un escándalo, a pesar de que no ocurrió ninguna desgracia; nadie salió herido, no hubo riñas y todo terminó con tranquilidad. Pero la política influyó y Avándaro quedó cerrado por siempre para las justas automovilísticas. ¡Lástima!

 

CAMBIANDO VELOCIDAD

Anote usted que Daniel Suárez, uno de los pilotos estelares de la Escudería Telmex, finalizó en el sitio 14 la pasada carrera de la Copa estelar Nascar de Estados Unidos, corrida el domingo pasado en el vertiginoso óvalo de Dallas, en Texas, aunque muchos dicen que para estos autos tipo Producción en serie no es tan fuerte como en los monoplazas…

 

Pues Daniel estuvo peleando por los primeros sitios, hasta que un contacto lo hizo ir a fosos para reparaciones y a final de cuentas finalizó en esa posición…

 

Tiene dos carreras por adelante, una este domingo, para tratar de capturar el “Novato del año” en esta división y pelea con Erick Jones, justo el piloto con el que en la temporada 2016, discutió el cetro de la Xfinity, que a final de cuentas. fue para el mexicano…

 

Y en Brasil, hoy dos sesiones de pruebas libres del Gran Premio de ese país, con una tercera mañana y la calificación y carrera el domingo…

 

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