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Seguimos con la Vuelta de la Juventud, que era organizada por el entonces Instituto Nacional de la Juventud Mexicana, a proposición e interés de los llamados Pedro: Delgado y Contreras, que estaban al frente de su propia Liga de Ciclismo, la que estaba afiliada a la Asociación de Ciclismo del D.F. (Ola Verde), aunque realizaba carreras de ruta domingo a domingo, con un magnífico nivel y competía con las de la propia Asociación, también domingo a domingo y de la Liga Inter zonas, que arrancó como una institución para impulsar a los turismeros y fue creciendo hasta abarcar a numerosos pedalistas de clase Elite.

 

Y en espacios anteriores señalamos que tras los triunfos de Agustín Juárez y Agustín Alcántara, dos de nuestros grandes corredores, con características diferentes, pero igualmente efectivos, siguieron, en la edición 18, de 1971, la del italiano Mario Corti y en la 19, de 1972, la del colombiano Álvaro Pachón, la segunda para él. Y en la vigésima, en 193, apareció en el firmamento Rodolfo Vitela, el afamado “Águila michoacana”, como se le llamó por su enorme facilidad para la escalada, aunque también era un pasista extraordinario, como lo demostró con victorias en incontables pruebas internacionales. Vitela era originario de Zacapu, Michoacán, donde ahora es un promotor activo del ciclismo y representó al equipo tricolor en esa ocasión.

 

Y lo que son las cosas: tras el accidente mortal en Cuba de Agustín Alcántara, el michoacano fue enviado a Polonia a un curso de entrenadores y Fernando Franco Hidalgo, presidente en curso de la FMC, lo había designado para hacerse cargo de los seleccionados, seguro de que podía continuar con los triunfos que como tal logró Alcántara, tanto en Juegos regionales o continentales, como en Vueltas en otros países.

 

Pero cuando Vitela regresó, había habido cambios en la FMC y Ángel Romero Llamas, el “Zapopan”, había asumido la presidencia y como buen jalisciense, no le ratificó el cargo a Rodolfo y nombró al “Flaco” Adolfo Belmonte. Lamentablemente México no volvió a las alturas de Alcántara.

 

Pero, además, por eso de los cambios de dirección sexenal en el INJUVE, ésta institución decidió suspender su Vuelta y de 1974 a 1982 no se realizó. Hubo que esperar a que otro director que viera los beneficios del ciclismo y a la institución descentralizada, decidiera reanudarla, lo que ocurrió en 1983, con la circunstancia de que para que se viera si los ciclistas mexicanos estaban preparados para brillar, se reservó la participación sólo a mexicanos.

 

La respuesta fue formidable, por el entusiasmo de la gente; los aficionados, por todas las ciudades, poblaciones, rancherías, montañas, llanos y hasta el último rincón, recibía a la caravana multicolor con enorme cariño, en tanto que los corredores producían acciones y luchas dignas de los ases de otros tiempos. Y en cuanto a corredores, Hubo récord de participación.

 

El ganador de esa edición, la 21, en 1983, fue Raymundo Rincón, nacido en Lagos de Moreno, Jalisco, pero con el suéter de la Asociación de Guanajuato. Y la 22, de 1984, fue para el poblano Bernardo Cólex, con el suéter del equipo formado por Odilón Rojas, el que se proclamó campeón.

Aún muchos recuerdan la batalla entre Rincón, defensor del cetro y Cólex, quien se lo quitó y quien tuvo una mejor estrategia, gracias al famoso “Chicharrín” y a sus domésticos de lujo, lo que a Raymundo le hizo mucha falta.

 

Y viendo que, si teníamos buenos ruteros, el ya entonces CREA, que era continuidad del INJUVE, en 1985 volvió a hacer o recibir invitaciones a conjuntos extranjeros, para volver a tener una prueba dentro del calendario de la UCI, consolidándose como una de las mejores internacionalmente hablando, para ciclistas amateurs. Y vinieron cuadros de Cuba, Estados Unidos, Suiza, Nicaragua y URSS.

 

Pero amigos, la parte final de esta Vuelta, la veremos en nuestro próximo espacio. Y antes de que nos pregunten, el titular de la Asociación de Ciclismo del D.F. en ese entonces era Valentín González.

 

 

SPRINTS

 

Ya hemos dicho que la iniciativa de Sandalio Sáinz de la Maza, quien aprendió a amar al ciclismo cuando era el director de las actividades deportivas del CREA, cuando Silvia Hernández era la mandamás, de hacer una galería fotográfica de corredores destacados en la estación Velódromo del Metros de esta capital, fue maravillosa, aunque lamentablemente, hay omisiones importantes y se dio lugar a quienes, en verdad, no lo merecen…

Pero entre quienes, si tienen un sitio destacado, aparecen Radamés Treviño, Agustín Juárez y el inolvidable Agustín Alcántara…

Al respecto de éste mexiquense, su viuda, Mercedes, estuvo recientemente en esa muestra gráfica, con sus hijos, recordando muchas de las hazañas que AA alcanzó activo y lástima que no hay una de cuando fue director técnico mexicano…

Y de entre muchas que faltan, nos dicen quienes ya han estado en ese sitio: Adita Perojo, Josefina Grassi, Isabel León, Tito Lugo, Odilón Rojas, Antonio “Perro” Duque, Rafael Vaca, Paco Vázquez, Ceferino Estrada, Agustín Colín, José Luis Téllez, José Mercado, Salvador Esquivel y más, más y más…

Y algunos preguntan a Sandali: En la estación autódromo, harán también una muestra-galería de los mejores pilotos mexicanos que han existido y existen a la fecha… Sería bueno, pero…

 

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